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jueves, 15 de septiembre de 2011

"EN LA CORTE DEL LOBO". ¿UN TÍTULO ERRÓNEO?



La autora con su obra
Hoy he terminado de leer una novela apasionante: "Wolf Hall" de Hilary Mantel, traducida al español como "En la corte del lobo", título que, en mi modesta opinión, no hace justicia al tema que desarrolla.


Me la regalaron por mi cumpleaños, recién acababa de salir al mercado español, marzo de 2011, publicado por Ediciones Destino, S.A.

¿DE QUÉ VA EL LIBRO?

Nos habla de los personajes y las situaciones que explotaron en la Inglaterra de Enrique VIII cuando, en 1520, decide que quiere casarse con Ana Bolena y necesita que el Papa le conceda la anulación de su matrimonio con Catalina de Aragón.


Los tejemanejes de su cardenal, Wolsey, para intentar que no se produzca la temida ruptura con Roma y el avance imparable del protestantismo por Europa se conjugan para propiciar que Enrique VIII, intentando no decantarse por ninguna opción, se salga con la suya.

Consigue, entre otros muchos objetivos, llevarse a la astuta Ana Bolena a su lecho (le tiene años a dos velas), anular y ningunear su matrimonio de más de dos décadas con Catalina, desbancar a su hija María de la sucesión (para que el ansiado hijo varón que Ana se compromete a darle sea el único heredero) y hacerse con todo el capital de las órdenes conventuales inglesas, toda vez que se "corona" como Jefe Supremo de la nueva Iglesia de Inglaterra.

Todos los hechos anteriores los logra y, lo más importante, los afianza gracias a la labor abnegada y bien remunerada de un político que bebe directamente de "El Príncipe" de Maquiavelo, un auténtico hombre renacentista que es THOMAS CROMWELL.
 

Retrato de Thomas Cromwell
realizado por Hans Holbein el Joven.
 
Un hombre de estado que surge de una fragua (su padre es herrero en Putney) y, poco a poco, va elevándose en la corte inglesa del XVI con arte, malicia, sabiduría, don de gentes y de lenguas, mucho territorio recorrido y métodos sociales que le alejan cada vez más de las creencias y las prácticas católicas.

Es tal su desapego del Catolicismo que se convierte en el perfecto vehículo para llevar al rey Tudor y al estado inglés a un despegue socioeconómico que se plasmará los próximos siglos al convertirse Inglaterra en el mayor imperio de ultramar conocido.

Es de recibo recordar aquí que fue Enrique VIII quien creó la Royal Navy, que con el tiempo fue la base del dominio marítimo inglés de los siglos posteriores.


WOLF HALL

A veces, deseas que los libros conserven su título original porque muchas veces un mal enfoque en su traducción hace que la intención primera del autor se desvirtúe.
En este caso, la labor de traducción ha corrido a cargo del señor José Manuel Álvarez Flórez, que ha hecho una excelente adaptación del difícil juego de estructura narrativa que la autora, Hilary Mantel, ha creado.

No sólo ha traducido las palabras, sino que ha captado el engranaje de Mantel para que el protagonista de la novela, Thomas Cromwell, hable en primera persona y al mismo tiempo sea analizado por una tercera que expone y sobreexpone las palabras y los hecho que van aconteciendo.


Wolf Hall en la actualidad
Me ha gustado tanto el libro, la forma en que está escrito y la apasionante historia que trata que, esta vez al menos, no me he quedado con las ganas y he conseguido ponerme en contacto telefónico con el señor Álvarez Flórez para preguntarle si él también decidió el cambio de título del libro al traducirlo al español.



Ante todo tengo que agradecer la atención que me dispensó y las aclaraciones que generosamente me proporcionó.



Y así hemos de dispensarle de la, para mí, poca gracia que se tuvo a la hora de adjudicar el título. El señor Álvarez Flórez cumplió con el cometido, como más arriba apunté, de hacernos degustar un plato completo de sabores británicos en la mesa española. No decidió el título español, sino que, fue alguien de la editorial española quien se decantó por el que figura en la edición castellana.



Si pensamos en por qué no se deja el título original, "Wolf Hall", que, en macarrónico inglés, se traduciría por Vestíbulo (entrada, recibidor, zaguán) de Lobo, y que, es verdad, no se corresponde con ninguna denominación de la corte de Enrique VIII, el que nos dejan no es nada satisfactorio.



Wolf Hall es el nombre del hogar de nacimiento de Jane Seymour, la tercera esposa de Enrique VIII, localizado en Wiltshire.



Nada de la acción de esta obra sucede en esta localización.



Pero sí es un título explicativo que une, por un lado, el que esta casa, Wolf Hall, sea el lugar donde vino al mundo la reina consorte inglesa Jane Seymour y, por otro lado, alude al viejo dicho latino de  "El hombre es un lobo para el hombre" (Homo homini lupus est).



Thomas Hobbes hizo popular esta frase al incluirla en su libro "El Leviathán", que desarrolla su idea de que el ser humano se basta y sobra para causar su propia destrucción, siendo él mismo su mayor peligro.



La frase no es original de Hobbes, sino que proviene del comediógrafo latino Plauto que ya en su obra Asinaria ("La comedia del asno") lanzó al mundo esta máxima:  "Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit" (Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro).



Teniendo en cuenta lo anterior, me hubiera gustado más el título de "Un lobo en la Corte", que gira alrededor del que se puso, pero que da más pista sobre el personaje principal de la trama.



Los hombres que han cambiado el curso de la historia con sus decisiones siempre están por encima de los sentimientos humanos, siempre resultan ser más fieras que personas. Idea gravitatoria de esta gran y recomendable novela.



¿O no lo estamos viendo con los maestros titiriteros de la política económica mundial hoy en día?



¡Buena lectura!, de verdad!