CREATIVE COMMONS

CREATIVE COMMONS
Uso de las entradas de este blog.

miércoles, 4 de enero de 2012

16 GBP* PARA VER LÁPIDAS Y TUMBAS



Gracias al cacareado cambio climático que se impone en todo el mundo, viajar al Reino Unido de la Gran Bretaña, en concreto a Londres, en la semana que enlaza la Navidad con el Nuevo Año ha resultado ser una realidad muy apetecible.


Nada de lluvia persistente. Más bien, ausencia de líquido elemento.


La niebla londinense parece haber quedado anclada en los libros de época.


Y el frío británico aguarda, supongo, al mes de enero o de febrero, porque para despedir diciembre se ausentó del corazón de la corte británica.


En efecto, tuve la suerte de pasearme por Londres a finales de este desapacible año económico. Una decisión no muy meditada para que se hiciera real.


Buscar una fecha buena para cambiar euros en libras y conseguir que duren los suficientes días es una tarea ardua en cualquier época del año. Más en esta convulsa época.

La City londinense. Foto de Miguel Albandoz.

Pero, en definitiva, lo único que puede retraer cualquier viaje a esta fantástica ciudad es no encontrar el dinero para pagarse el avión low cost, el tren desde Francia o el ferry desde las costas del norte de España.

Además de, una vez allí, tomar conciencia de que comeremos mal, pagaremos mucho por bien poco y nos enfrentaremos al irritante tema de las propinas.


Hay que tener en cuenta ese 10% de puñalada en la cuenta de los restaurantes o los pubs si queremos movernos tranquilamente. Olvídese de pagar con tarjeta para escaquearte del tema, se lo sugieren añadir en el momento de la firma de la bill.


Se supone que no es obligatorio, pero sólo un mal servicio le exime de cargar con este extra.
Asúmalo y téngalo presente cuando haga sus economías de cara a este viaje.


Piense, si le sirve de consuelo, y así lo acabo de constatar en mi viaje, que muchos jóvenes españoles están aprendiendo inglés hundidos en trabajos de hostelería.


Después de esta entrada, que sólo quiere hacerle saber que disfruté de Londres y que supe vadear el tema económico que impuso su City y sus políticos antieuropeístas cuando dieron la espalda al, voy al grano que quiero reventar en esta entrada.

Westminster Abbey. Foto de Unai García.

Una de las atracciones que visité fue la Abadía de Westminster, que en su origen fue un monasterio benedictino y el lugar donde se han coronado todos los reyes de Inglaterra desde el año 1066. Además de ser la iglesia gótica donde están enterradas grandes figuras de la historia británica.


Es una visita que se puede hacer de motu propio gracias a las audioguías que ofrecen gratis una vez ha abonado la entrada y que puede seguir en español.


Sólo si es un amante de la historia, de los Tudor  o de los Estuardo (la tumba de Isabel I aplastando literalmente a la de su hermana María, o la de María de Escocia rivalizando en empaque con la de su prima segunda y ajusticiadora)....si le seduce saber que literalmente pisa las losas de las tumbas de personajes como Dickens en la Esquina de los Poetas, o admira el arte de la escultura funeraria (expuesto en la abadía en tumbas como las anteriormente mencionadas o en las de Shakespeare, Newton o Darwin)... podrá apreciar la visita y, sobre todo, sabrá sacar partido a las 16 GBP que vale la entrada a la abadía.


Al cambio actual estaríamos hablando de aproximadamente 20 € por visitar mausoleos, piedras y placas conmemorativas de literatos, científicos, políticos y reyes británicos de primer nivel.

Claustro visitable de la Westminster Abbey. Foto de Miguel Albandoz
Sin poder hacer fotos, salvo en el claustro donde puede también degustar un hot chocolate u otra bebida sentado en las piedras que rodean el mismo. Le recomiendo que antes de sentarse busque los cojines que hay esparcidos por el claustro y que puede mover a su antojo seleccionando el sitio donde quiere sentarse.


Por supuesto también puede sentirse como la futura reina de Gran Bretaña, Kate Middleton, pisando su suelo como ella lo hizo el día de su boda con el Príncipe William.


Pero poco más va a conseguir de una visita tan cara a un sitio con tanta historia.


No obstante, si ha vencido los impedimentos económicos y se decide por apuntar la visita a la abadía como una de sus paradas londinenses, debe saber que habrá contribuido al sostenimiento de este monumento vivo que es la Westminster Abbey.


Puesto que, según se lee en su página web y así lo dan a conocer a sus visitantes, la abadía no recibe ninguna ayuda estatal. Mantiene su actividad gracias al cobro de entradas turísticas, a la explotación de merchandising y restauración, así como a los alquileres que se realizan de sus sitios para conmemoraciones y oficios particulares de índole religiosa o cultural.
Silla de la Coronación. Foto web.
 

Ahorre estas 16 libras esterlinas para tenerlas a mano en Londres y poder visitar la abadía.

Sumérjase en la historia, vea la puerta más antigua de Inglaterra, la Silla de la Coronación o de San Eduardo,  la capilla mariana de Enrique VII sede de la Orden del Baño o lo que canteros y artesanos de la piedra consiguieron dar al mundo del arte en todos y cada uno de sus mausoleos y placas conmemorativas.




















 *GBP: Great Britain Pound, en castellano, Libra de Gran Bretaña.