CREATIVE COMMONS

CREATIVE COMMONS
Uso de las entradas de este blog.

jueves, 12 de enero de 2012

DICKENS, APUNTES BIOGRÁFICOS PARA UN BICENTENARIO. I





El próximo 7 de febrero se cumplen 200 años del nacimiento de Charles John Huffan Dickens en Portsmouth, Inglaterra.

Junto con William Shakespeare forma las dos patas más sólidas, glosadas e indiscutibles de la literatura inglesa de todos los tiempos.

Sus obras han sido editadas continuamente desde que fueron escritas. Este año se sucederán las reediciones por todo el mundo para conmemorar este aniversario.

Las películas, series de televisión y adaptaciones teatrales son inmensas y algunas de ellas, no por ser repetidas casi anualmente (Cuento o Canción de Navidad) dejan de tener un número alto de personas dispuestas a dejarse llevar por la magia dickensiana.

Su vida transcurrió en la Inglaterra de 1812 a 1870. Padeció, fue testigo y dio fe de las dificultades a las que la gente no pudiente se enfrentó.

Su ascenso y caída durante la infancia le marcó para siempre. Recreó en la mayor parte de su obras retazos y vivencias de su biografía juvenil, pero se cuidó mucho de decir que él vivió tales episodios. Esa ambivalencia de denuncia y ocultamiento supuso un doblez que le hizo tomar decisiones bruscas y no entendibles por la sociedad en la que destacó.

Su padre fue encarcelado por deudas y la mayor parte de su familia se fue a vivir a la cárcel con él. Este episodio lo recogerá en su obra La pequeña Dorrit.

Dickens a la edad de 30 años en un retrato de Francis Alexander
Al joven Charles Dickens le tocó ponerse a trabajar y acudir los fines de semana a visitar a su familia a la cárcel de Marshalsea. A los 12 años se empleó en una fábrica de calzado, abandonó sus estudios y se formó a sí mismo con la lectura de libros sobre los más variados temas, mientras iba acumulando en su archivo mental todo lo que vivía y veía entre las clases trabajadoras de la sociedad londinense victoriana.

Con 15 años consiguió un empleo como pasante de abogado y es entonces cuando un tío suyo le da la oportunidad de trabajar como reportero en The Mirror of Parliament, y para el periódico liberal The Morning Chronicle.

Aquí empieza su carrera como escritor, cronista y relator de la sociedad que le tocó vivir. La  reina Victoria llegó a recibirle al final de la vida del escritor para manifestarle que era una lectora fiel de sus obras.

Fotografía de Ch. D. hacia 1850
Su obra "David Copperfield" (1850) se considera una autobiografía, reflejo de esa caída al infierno cuando su padre se arruina y cómo con su propio esfuerzo y tesón logra subir peldaños e instalarse en la comodidad de los que no padecen para llevarse un trozo de comida diario a sus enfermos estómagos.

Sus primeros escritos son relatos de tribunales, causas que puede seguir y poner por escrito gracias a que aprende taquigrafía para poder tomar notas con rapidez y traducirlas a la hora de ser publicadas. 


Después pasó a relatar las sesiones parlamentarias y ya con su seudónimo de Boz publica una serie de relatos sobre la vida cotidiana de Londres.


Hace tres años se publicaron en España los "veinticinco Esbozos que Charles Dickens dedicó al Londres de los aprendices y oficinistas, de los juzgados y los periódicos, de las crónicas parlamentarias y las cenas benéficas, de los jardines públicos y las licorerías..." en palabras de la sinopsis que una biblioteca virtual dedica al libro"Escenas de la vida londinense por Boz" .

Dickens siempre mantuvo una relación periódica con sus lectores, mediante los diarios y publicaciones de diverso tipo, porque la mayoría de sus obras vieron la luz por entregas. Esta forma de editar sus novelas le lleva a conocer la opinión de sus lectores casi al momento, como si de un blog actual se tratara.

No es algo sólo dickensiano, muchos autores clásicos del siglo XIX realizan este tipo de edición porque les supone, por una parte, un ingreso continuado de emolumentos y por otra parte, una forma de saber por dónde funcionan mejor o peor sus escritos, con lo que ello supone de refuerzo o cambio de dirección en un sentido u otro de la trama.

A Charles Dickens este sistema de publicación le sirvió para saber que fue aceptado con una popularidad creciente y mantenida en el tiempo. Fue popular entonces y no ha dejado de serlo en estos 200 años que han transcurrido desde su nacimiento.

Catherine de joven. Imagen Wikipedia.
Tuvo 10 hijos con su esposa, Catherine Hogarth, hija del director del Morning Chronicle, de la que no se divorció (porque a Dickens le importaba mucho el buen nombre de uno en la sociedad), pero a la que abandonó y quitó la posibilidad de educar a sus hijos pequeños, cuando decidió que no era la mujer que le convenía en el panorama social que se le presentaba de autor conocido y respetado .

Desde un punto de vista feminista actual, Dickens despreció a su esposa y paridora de diez de los veinte embarazos que le provocó, por el simple hecho de que su imagen y su cerebro se habían transformado de uva a pasa en los veintidós años (1936-1958) que convivieron.

Catherine en su madurez.


Es verdaderamente dramático el hecho de que sólo el hijo mayor de la pareja decidiera apoyar a su madre y se quedó a vivir con ella. Todos los demás, bien por elección propia, bien porque en aquel tiempo los hijos pertenecían sólo al padre a efectos legales, crecieron bajo la tutela y la educación de su padre.

En el Morning Chronicle, el periódico de su suegro, publicó desde 1836 hasta 1837, Los papeles póstumos del Club Pickwick, y también sus dos primeras novelas Oliver Twist y Nicholas Nickleby.

Siempre gozó del favor de crítica y lectores, salvo con la intrigante y picaresca Martin Chuzzlewit, que supuso su mayor fracaso por las críticas que destilaba esta novela hacia la nueva sociedad norteamericana de la época.


Dickens había viajado en compañía de su esposa a Estados Unidos en 1842 y percibió que la sociedad estadounidense reproducía los malos hábitos del Viejo Mundo, desengañándose de su idea de que América iba a limpiar las injusticias y los desmanes de Europa.

Para congraciarse con sus lectores publicó a continuación el archiconocido Cuento de Navidad que no exagero si afirmo aquí que es lo más representado, leído y televisado de este escritor.

Después de separarse públicamente de su esposa, inició en 1957 una relación marital nunca oficializada con la actriz Ellen Ternan. Él ya tenía 45 años y ella apenas 17; parece que significó el hallazgo del paraíso perdido con su esposa Catherine. Una fuente de juventud en un cercano cincuentón que necesitaba ilusionarse con renovar su cuerpo y su mente. 
Ellen Ternan. Su joven paraíso.

Sobre esta mujer que seis años después de la muerte de Dickens se casó y formó su propia familia con un hombre 14 años más joven que ella hay una biografía escrita por la siempre fiable Claire Tomalin en 1990 (Tomalin también biografió al propio Dickens).

Como muchas veces sucede, un accidente, en este caso de tren, supuso el declive físico de un genio.

En 1865, cinco años antes de su muerte, Charles Dickens sufrió un accidente de tren volviendo de Francia. El tren descarriló y cayó desde un puente. Sólo el vagón de primera, donde el escritor viajaba con Ellen Ternan y con la madre de ésta, no sufrió daños.

La investigación posterior sobre el accidente supuso para Dickens un engorro, puesto que él asistió a todos los heridos que pudo, ayudando a los accidentados y colaborando todo el tiempo que fue necesario hasta que se pudo contar con ayuda. Pero, dada la sociedad victoriana en la que vivía y su situación de alegalidad marital no se supo de toda su participación en el accidente hasta después de su muerte.

Todo este hecho sucedido en Staplehurst ha sido fuente de especulación y misterio sobre los últimos años de la vida de Dickens.

Accidente ferroviario de Staplehurst, Kent. Imagen Wikipedia
Parece bien cierto que su carrera y su personalidad se vieron seriamente afectadas y que su mundo se envolvió en imágenes de muerte, violencia y sangre durante el resto de su vida.

Su producción literaria se paró como novelista y la obra que escribió estuvo dedicada al misterio y los asesinatos. Esto se puede ver en su última e inacabada novela The Mistery of Edwin Drood .

Charles Dickens murió el 9 de junio de 1870 tras sufrir una apoplejía. Tenía sólo 58 años de edad y no consiguió ser enterrado en la ciudad de Rochester como era su deseo. Su lápida en la Esquina de los Poetas de la Abadía de Westminster en Londres preserva su cuerpo de las pisadas de sus devotos.

Esquina de Los Poetas en la Abadía de Westminster. Imagen de la web.

Lápida de Ch. Dickens