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jueves, 8 de diciembre de 2016

KRAFTWERK ABRIÓ EL AÑO 20º DEL MUSEO GUGGENHEIM DE BILBAO





11 de octubre de 2016.




5º día consecutivo que KRAFTWERK (palabra alemana que significa: Central Energética) actuaron en el atrio del Museo Guggenheim de Bilbao.




El grupo que FLORIAN SCHNEIDER y RALF HÜTTER formaron en Düsseldorf en 1970 abrió las celebraciones por los 20 años que cumplirá el próximo 18 de octubre de 2017 el museo de arte contemporáneo más internacional que tenemos en este país.


Los 8 días que estuvieron en el Guggenheim dieron lugar a 8 conciertos para un público restringido.



Se podían comprar las entradas desde febrero de este año, pero con cláusulas especiales: sólo cuatro entradas por persona, debía figurar el DNI de los compradores y no se podía asignar entrada para otro día.

Así que, aparte de que los días 7 (AUTOBAHN), 8 (RADIO-ACTIVITY) y 10 (THE MAN-MACHINE) volaron en horas, había que elegir bien el concierto.

Puedo decir que, en nuestro caso, tuvimos suerte con el que pudimos adquirir.





El álbum que sonó la noche del 11 de octubre fue COMPUTER WORLD (KOMPUTERWELT), 1979-81.











La experiencia electrónica

clásica, de embrión

respecto del panorama

actual, estuvo

 magníficamente

amenizada por imágenes

en 3D que envolvían y 

flotaban hacia el público.















Un concierto de KRAFTWERK es ver a Florian Schneider y Ralf Hütter, con sus 70 años, además de Henning Schmitz y Falk Grieffenhagen ante 4 atriles informáticos, casi hieráticos lanzando sonidos electrónicos.

Tiene que gustar el sonido vocal que los vocoder y los sintetizadores de habla generan.

Saber apreciar las repeticiones de ritmos, las melodías reducidas y el artificial y frío sonido de un sistema binario.



Contemporizar con temas donde la letra se reduce a enumerar del 1 al 8 en diferentes idiomas (NUMBERS), con bailar en tu metro cuadrado de espacio sin invasiones peligrosas y disfrutar de los disparos de imágenes en 3D que, gracias a las gafas que te suministraban a la entrada, te envuelven.